Haruki Murakami
South of the Border,
West of the Sun
1992
Una de las
características de este escritor japonés es que no se cierne a la fuerte
tradición cultural del archipiélago del sol naciente, sino que tiene una fuerte
influencia de la cultura estadounidense, la de las tropas de ocupación gringas
tras la segunda guerra mundial. Esta característica la comparte con muchas
personas de su generación que de niños vivieron esa transición. En sus libros
narra las incursiones del ejército japonés invadiendo China, donde los súbditos
del imperio del círculo rojo cometieron indescriptibles abusos y cuya violencia
afectó a muchos soldados de la generación de su padre, pero como perpetradores,
como ejecutores del mal. La violencia marca a víctimas y verdugos para toda la
vida incluso dejando una huella en la nueva generación, muchas veces sin que
estos entiendan el acontecimiento.
Como dato curioso, este autor no denota
rencor alguno contra los estadounidenses por invadir a su país, por el abusivo
bombardeo de Hiroshima y Nagasaki, por las arbitrariedades cometidas contra la
población por las fuerzas de ocupación durante los años después de la guerra.
Es como si hubieran sobrevivido a un accidente automovilístico que ocurrió y
nada más, sin mayores aspavientos, sin rencores desgarradores ni deseos de
venganza. Cosas que pasan, ni modo, a lo que sigue. En ese sentido me parece
muy oriental, muy zen, centrado, balanceado, ecuánime.
La música
parece ser una parte medular en su vida y siempre la menciona en sus
narraciones, por una parte la música sinfónica que acompaña a sus personajes en
las diferentes novelas y el Jazz, ese género musical definitivamente
estadounidense que surge de la fusión de los himnos religiosos cristianos
conocidos como Gospel y el Rithm & Blues, ambos desarrollados
por las comunidades descendientes de los esclavos africanos, con algunas
influencias menores de otros géneros que aportaron instrumentos, ritmos y
melodías. South of the border, es una
canción norteamericana de amor y nostalgia de inicios del siglo 20 que habla de
un romance malogrado en un viaje a México.
En el libro, el autor juega
comentando acerca de una versión favorita cantada por Nat King Cole, la cual
nunca ocurrió y sin embargo… ya existe. En YouTube un cantante que imita la voz
del emblemático cantante de color, ha subido una versión de la melodía después
de leer el libro. Genial. Pero no, esa interpretación nunca existió. Yo
personalmente prefiero la versión instrumental de Herb Albert & The Tijuana
Brass que tiene un sabor muy mariachero con los vientos y percusiones, aunque
ni la letra ni la melodía de esa canción me gustan del todo. Y bueno, la cantó
hasta Frank Sinatra.
Finalmente
comentar también la referencia de al Oeste del Sol, como una de esas
situaciones que le encantan a Murikami en las que uno despierta sin saber a
ciencia cierta dónde está, cómo llegó ahí o incluso aplicando el típico “quién
soy”, que de alguna manera imagino autobiográfico ya que por algunos años administró
un antro de Jazz y bueno, la bohemia siempre lleva por esos caminos turbios de
humo de cigarro y excesos en el consumo del alcohol, lo que acaba por borrar la
cinta y no podemos recordar lo que ocurrió, pero en este caso en particular hace
referencia con un padecimiento extraño conocido en las zonas árticas como
Piblokto, que por cierto, dicho evento le ocurre más a las mujeres inuit, esquimales que habitan el casquete polar, y está relacionado
con un exceso de ingesta de vitamina A, que se encuentra en la grasa, riñones e
hígado de peces y mamíferos y que las hace desarrollar conductas erráticas de
enojo o como caminar sin descanso en la temporada de noche continua en busca
del sol, acciones que parecen no recordar al volver a la normalidad y que en la
antigüedad atribuían a posesiones del cuerpo por otros espíritus. Lo que toda
buena borrachera requiere al día siguiente, un buen pretexto y no poder
acordarse de nada. Todo sea por el Jazz. Queremos rock pero cualquier pretexto
es bueno para seguirla. La recomiendo ampliamente, si mi opinión le sirve de
algo.
