Hace unos cuantos años, cuando llegué a San José del Cabo, me imaginé que ante el compromiso con los maravillosos recursos naturales con que cuenta este Estado, con el increíble volumen de dinero que recibe el municipio de Los Cabos por concepto de licencias, permisos y multas, y con la influencia cultural de los inmigrantes del norte que viven aquí o nos visitan con tanta frecuencia, seguramente se tendría un servicio muy moderno de recolección de basura.
Conforme me fui integrando a comunidad y a sus problemas, me sorprendí de lo primitivo, limitado y costoso del servicio de llevarse la basura. Es absurdo que además de cobrar un elevado impuesto predial, las autoridades municipales se deslinden de brindar el servicio de recolección de basura a hoteles, centros comerciales y condominios, entre otros contribuyentes. Además, aunque uno separe los residuos en casa, entre: papel y cartón, latas de aluminio y metal, vidrio, plásticos y orgánicos, en el camión revuelven todo y lo llevan al relleno sanitario, que ni es sanitario ni tiene las características técnicas de un “relleno”, ¡es un vil tiradero de basura! Lo mismo en San José del Cabo, en Cabo San Lucas y en La Paz. El resto de las comunidades y municipios del Estado están igual, o peor.
Recientemente, en la página del Gobierno del Estado (www.bcs.gob.mx), se ha publicado un documento de consulta pública denominado Programa Estatal para la Prevención y Gestión Integral de Residuos para el Estado de Baja California Sur, el cual es importante que todos leamos para conocer la problemática que este tipo de contaminación ambiental plantea en el lugar en que vivimos, y la manera en que la ve, la valora y la piensa resolver NUESTRO gobierno.
Uno usualmente piensa que ese tipo de cosas son responsabilidad del gobierno, pero la verdad es que todos y cada uno de nosotros elegimos, por voto u omisión, a nuestros gobernantes. Pero nuestra responsabilidad ciudadana no termina en las urnas. Necesitamos informarnos, involucrarnos y pedirles cuentas de sus acciones a estos servidores públicos. De ahí la aseveración democrática de que cada pueblo tiene el gobierno que se merece. Resulta entonces que por nuestra falta de participación el gobierno tiende a ser deficiente y corrupto. ¿Y qué creen? Por definición, ES NUESTRA CULPA. Es nuestra responsabilidad dejarlos hacer o pedirles cuentas. Pero volvamos al documento.
Mis maestros siempre me enseñaron que hay que tenerle mucho respeto a la palabra escrita. Si la idea en un escrito no se expresa clara y correctamente, las personas que lo lean no lo van a entender y van a pensar que el que lo escribió es un inepto. Es responsabilidad del que contrata y revisa el escrito, entender lo que dice y asegurarse de la veracidad del contenido. Si el estudio lo contrató y pagó el gobierno de Baja California Sur y lo exhibe en su página, lo que dice y como lo dice es su responsabilidad.
Pues bien, este documento que debemos leer los ciudadanos de este Estado, me parece tan mal redactado que a menudo es difícil de entender y eso, le resta seriedad. Uno supondría que lo escribió el Ing. Cantinflas, pero él ni era ingeniero, ni escribía y además, ya se murió. No puede ser que un documento, abierto a consulta pública como éste, tenga tantos errores en su redacción. Eso habla mal del gobierno del Estado y del gobernador. Habla mal del secretario y del director general, y de todas las personas que son parte del equipo del gobernador del estado, que son responsables de exhibir este PROGRAMA y que cobran un sueldo, que por cierto, se paga con nuestros impuestos. ¿Qué, ninguno de los jefes lo leyó antes de subirlo a la página de Internet del gobierno del Estado? ¿Y Comunicación Social a qué se dedica? Esa área tiene que cuidar la imagen institucional del Estado y no está haciendo su chamba. Y por cierto, ¿cuánto pagó el gobierno, por este programa tentativo, que como trabajo final de PREPARATORIA obtendría una calificación reprobatoria, simplemente por las faltas gramaticales.
Este documento de consulta pública es responsabilidad de la Dirección de Planeación Urbana y Ecología, cuyo titular es el Ing. Pablo Cota Núñez, quien supongo que depende de la Secretaría de Planeación Urbana e Infraestructura a cargo del Ing. Guillermo Jáuregui Moreno. Estos funcionarios reportan y fueron contratados para el cargo por el gobernador del Estado, Narciso Agúndez Montaño. Para la elaboración del programa, ellos a su vez contrataron a una empresa privada que se llama Centro de Estudios de Urbanismo y Arquitectura, S.A. de C.V. Cabría suponer que son expertos en el manejo de residuos y en legislación ambiental, pero sus habilidades de comunicación dejan mucho que desear. Habrá que indagar la experiencia que tienen en este rubro y cuanto han cobrado por el trabajito.
Para terminar esta participación, cabría comentar que si el programa es para Baja California Sur, es estatal, y al mencionar ambos en el título se incurre en un pleonasmo. Comenzamos mal. En nuestra próxima participación hablaremos de política y de basura, esperando no incurrir…
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